
Sevillana de nacimiento y trianera de corazón, Pilar nació hace 48 años en el seno de una familia profundamente vinculada a la vida parroquial y cofrade de Triana. Fue su abuelo, Juan Pereira Mancebo, recordado capiller, quien desde su infancia le inculcó el amor a la Hermandad, sembrando una devoción que hoy, décadas después, sigue creciendo y dando frutos en cada rincón de su vida.
Desde joven, Pilar ha mantenido una participación constante y comprometida en la Hermandad, viviendo cada etapa con responsabilidad y entrega. Formó parte del grupo joven y desde el año 1992 pertenece al Coro de Nuestra Señora de la Esperanza, desde donde ha tenido la dicha de participar en acontecimientos de especial relevancia para la Corporación, poniendo su voz al servicio de la devoción y la belleza de nuestros cultos.
Viste la túnica con inmenso orgullo desde la Madrugada del año 2003, y actualmente forma parte del cuerpo de diputados de tramo, desempeñando su labor con la misma responsabilidad y entrega que ha caracterizado toda su trayectoria cofrade.
Una de las aportaciones más singulares de Pilar a la Hermandad fue la fundación, junto a su padre, del equipo de transmisiones, creado para implantar un sistema de comunicaciones dentro de la cofradía. Una iniciativa pionera que nació de la visión práctica y del espíritu innovador de quien entiende que servir a la Hermandad también significa mejorar su organización y eficiencia desde dentro.
Asimismo, colaboró en la redacción del antiguo boletín de la Corporación, contribuyendo a la difusión de la vida interna de la Hermandad y al fortalecimiento del vínculo entre todos los hermanos a través de la comunicación y la palabra.
La devoción que se hereda obliga doblemente: a honrar a quienes nos la transmitieron y a entregarla aún más viva a quienes vienen detrás.
Desde 2019, Pilar forma parte de la Junta Directiva del Centro de Apoyo Infantil Esperanza de Triana, donde desempeña el cargo de secretaria. Allí desarrolla una importante labor social y asistencial al servicio de los más pequeños y de las familias necesitadas, poniendo en práctica una dimensión de la Hermandad que va más allá de los cultos: la caridad vivida como compromiso real y cotidiano.
Es además una de las organizadoras del Torneo de Golf del Centro, pilar fundamental para la obtención de recursos destinados a su crecimiento, demostrando una capacidad de gestión y organización que trasciende lo burocrático para convertirse en motor de una obra de verdadero calado humano y cristiano.
Contrajo matrimonio hace veinte años en la Real Parroquia de Señora Santa Ana con Manuel Trigueros, también nazareno de cirio, a los pies de Nuestra Señora de la Esperanza. Es madre de dos hijos, quinta generación de amor y fidelidad a Nuestros Sagrados Titulares, quienes participan activamente en la vida de la Hermandad siendo nazarenos desde muy pequeños y formando parte actualmente del grupo joven, así como del cuerpo de acólitos y monaguillos.
Su vinculación cofrade se extiende también a la Hermandad de la Divina Pastora de Triana, de la que ha sido miembro de su Cabildo de Oficiales, y en julio de 2022 tuvo el honor de pronunciar la Salutación a Señora Santa Ana, reconocimiento que habla por sí solo de la estima y el respeto que la Hermandad le profesa.
En el ámbito académico, Pilar es Graduada en Empresariales y en Administración y Dirección de Empresas, además de poseer un Máster en Administraciones Públicas. Una formación sólida y exigente que complementa con más de veinte años de experiencia como Técnico de Función Administrativa en la Junta de Andalucía, donde ha desarrollado una trayectoria reconocida al servicio de la Administración pública.
Esta combinación de formación, experiencia profesional y vocación de servicio convierte a Pilar en una candidata especialmente preparada para asumir el cargo de Diputada de Cultos, aportando rigor, organización y un amor profundo a la Hermandad en cada decisión y en cada acto que tenga la responsabilidad de coordinar.