
Nacida en Sevilla hace 53 años y bautizada en la Real Parroquia de Señora Santa Ana, Rocío es hermana desde 1985. Desde muy joven, la Hermandad ha estado siempre presente en su vida, creciendo rodeada de la devoción y el amor a nuestros Titulares, herencia directa de una familia cuya historia está profundamente unida a la nuestra.
La devoción al Santísimo Cristo de las Tres Caídas y a Nuestra Señora de la Esperanza es, para Rocío, una herencia familiar vivida desde la infancia. Su padre, José García Suárez, vecino de la calle Troya y monaguillo en la Parroquia de Santa Ana, fue costalero de la Esperanza durante años formando parte de la primera cuadrilla de hermanos, y miembro de la Junta de Gobierno en distintas etapas, ocupando los cargos de Prioste Segundo y Prioste Primero. Su madre, María Teresa Ríos Herrero, fue camarera de San Juan Evangelista.
Esta raíz familiar no es solo un legado recibido, sino una responsabilidad asumida con orgullo y transmitida a las siguientes generaciones con el mismo amor y convicción.
Formó parte activa del Grupo Joven y del Coro de la Hermandad. Durante años contribuyó a la limpieza de los respiraderos del paso de Nuestra Señora de la Esperanza, demostrando un compromiso constante con el cuidado y la conservación del patrimonio y de los elementos de culto y procesionales.
Realiza su Estación de Penitencia cada año en el cuerpo de nazarenos del Santísimo Cristo, cumpliendo con esta tradición con profundo respeto, recogimiento y devoción, fiel reflejo de su manera de entender la pertenencia a la Hermandad.
La devoción que se recibe en el hogar es la que más arraiga; transmitirla a los hijos es el mayor servicio que podemos hacer a nuestra Hermandad.
Es madre de dos hijas, hermanas de la Hermandad desde su nacimiento, a quienes continúa transmitiendo la tradición familiar y los valores de fe, amor y entrega. En su hogar, la Hermandad no es una actividad más, sino el eje de una forma de vida compartida con naturalidad y con orgullo de generación en generación.
En el ámbito profesional, Rocío trabaja en la Agencia Pública Andaluza de Educación, donde desempeña labores en la Dirección de Asesoría Jurídica. Su experiencia en el ámbito jurídico-administrativo público aporta rigor, conocimiento normativo y capacidad de gestión institucional, cualidades de gran valor para el desempeño del cargo de Consiliaria 4ª.